Miguel Aranguren. Mis hijos
February 20th, 2007 | by Diego |
Mañana comienza el tiempo de cuaresma, ya saben, un periodo de 40 días en el que los cristianos recordamos que no somos nadie y que todo lo material que tengamos aquí abajo, en la tierra, luego no nos sirve de nada. ¡Si al final nos convertimos en lo que somos: En polvo!
En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma, nuestros afanes nobles y buenos, nos lo vamos a llevar a la eternidad. ¡Me encanta!
A cuento de todo esto me viene a la cabeza un artículo que escribió el escritor y columnista católico, Miguel Arangurén, un hombre coherente, y que habla sobre los niños, nuestros seres más felices y a la vez más indefensos.
“Dijo el Papa en Valencia, que la familia es reflejo del amor Trinitario. Esta singularidad la eleva sobre todas las instituciones humanas, por muy nobles que sean.
Además Dios, que se hizo hombre en el seno de una familia, convirtió la familia en elemento redentor: los hombres se salvan en y desde ella.
Dándole vueltas a estas consideraciones, observo a mis hijos. Me hacen pensar en la responsabilidad magnífica de ser padre (¡de intentar ser un buen padre, aunque sólo logre un mal eco de esa paternidad divina!) y hacer de mi casa, junto a mi mujer, un anticipo del Cielo.
Parece mentira que de sus cuerpos menudos, de sus juegos, pueda surgir esta especie de teología de andar por casa. Es la grandeza de una sonrisa de dientes de leche, de un plato de verduras que siempre se acaba por perdonar.
Jesús, que también fue niño, hizo de la infancia otro elemento redentor. Los pequeños, con su conciencia virgen son pinceladas divinas, tal vez las más puras que iluminan el mundo.
Uno los contempla y parece entender un poquito mejor la belleza infinita de Dios, su sencillez inabarcable.
Quienes le rechazan son capaces de todas las vilezas contra la infancia.
Para este próximo curso académico están diseñando una asignatura de nuevo cuño, Educación para la Ciudadanía, con la que les obligarán a aprender todas las modalidades de la perversión.
Quieren que las gotas limpias de sus corazones se llenen de basura. Es la forma de cortarles las alas y llenarles los bolsillos de piedras para que no puedan volar, para que no puedan ser libres“.
Vía / Miguel Aranguren

One Response to “Miguel Aranguren. Mis hijos”
By Ignacio on May 2, 2008 | Reply
Aranguren, es usted el mejor escritor del momento!
Mil gracias*