Al Gore. Un Oscar para la Presidencia de los Estados Unidos
February 27th, 2007 | by Diego |
‘Una verdad incómoda’, el documental de Al Gore que ejerció de vicepresidente en la era Clinton, cambió este domingo pasado no ya la historia del cine sino también, posiblemente, modificará las reglas de juego del cambio climático en la Casa Blanca o ‘White House’ en un futuro muy próximo.
¿A qué espera para intentar el asalto a la Casa Blanca? Más aún cuando ha recibido una nueva inyección de popularidad tras el Oscar recibido.
Al Gore, en el escenario del Kodak Theatre, aprovechó esa noche ‘mágica’ para anunciar ante los más de 1.000 millones de personas, que veían la ceremonia, que no tiene planes de volverse a presentar como candidato presidenciable una vez más.
Es interesante saber de viva voz que su jefa de campaña en las elecciones del año 2000 dijera sobre esto: ‘Esperad hasta la noche de los Oscars. Si Al ha perdido 10 ó 15 kilos para entonces, sólo Dios saber lo que puede pasar’. ¡Curiosa declaración de intenciones!
Visto lo visto y sobre todo lo ajustado que le quedaba el esmoquin a nuestro protagonista no hay indicios de que quiera presentarse a las elecciones. Pero quizás otras mediciones – las encuestas – revelan que la popularidad de Gore sigue subiendo como la espuma.
Mientras tanto en Estados Unidos se han lanzado a alimentar esta hipótesis creando una web de apoyo Pro – Al Gore.
¿Hasta cuando esperará el Oscar 2007 al mejor documental a anunciar su candidatura? ¿Será quizás porque no quiere correr la misma suerte que el año 2000? O ¿Por qué tendrá que competir con la mismísima Hillary, esposa de su ex ‘Chief in Commander’?
El tiempo nos lo dirá.
Vía / The Washington Post

One Response to “Al Gore. Un Oscar para la Presidencia de los Estados Unidos”
By frid on Feb 27, 2007 | Reply
No os dáis cuenta del montaje mediático en el que os ha envuelto ese hombre.
Todo es para su propio interés y lo dices bien.
Monta un Apocalipsis, vende imágen, le premian los Oscar mediáticos y catapultan sus ideas a la Casa Blanca.
Qué tonto ¿no se da cuenta de que nos manipula?