‘Conversaciones con una computadora’. María Lourdes García Trigo

June 14th, 2007 | by Diego |

EXCELENCIA%20Lourdes%20Garc%C3%ADa%20Trigo%201.jpg “La habitación, a oscuras, se iluminó de repente al abrirse la puerta. Un hombre joven se sentó en un amplio sillón. El centro de la sala lo ocupaba una gran pantalla.

Desde los altavoces surgió una voz femenina, bien modulada, tal vez algo metálica.

–Buenos días, don Alejandro.

Para vivir en el año 2100, era un hombre muy moderno y educado. Su ordenador también lo era …

Quien escribe así es una alumna del Colegio de Fomento Entreolivos de Sevilla, que resultó ganadora de Excelencia Literaria en las modalidades de artículo y relato corto. ¡Enhorabuena a la autora y a Miguel, alma mater de este proyecto educativo.


… –Buenas tardes, Lucy.
–¿Le ocurre algo, señor? Lo veo triste.

–Estoy triste, Lucy.

El ordenador calló un momento, pero al cabo replicó con cautela:

–Dicen que las penas con vino son menos penas.

Él sonrió amargamente.

–A mí no me sirve… Cuando bebo me todavía más triste.

–Es verdad.
–Sí… ¿Eh? –dio un respingo– ¿Cómo lo sabes, Lucy?

–Verá… –si hubiese sido una persona, habría agachado la cabeza al instante–, el otro día le oí lamentarse a gritos.

Don Alejandro no omitió un gesto de disgusto …

Recuérdame, el próximo día que me tome unas copas, que te desconecte.

Lucy no dijo nada. Don Alejandro se levantó un momento, dio un corto paseo por la habitación y volvió a sentarse, apesadumbrado.

–Léeme algo, por favor.

Lucy puso la pantalla en blanco y, sin carraspear, empezó:

–El primer lunes del mes de abril de 1625, el burgo de Meung,…
–No estoy de humor para Dumas.

– Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas…
–¡Oh! No, por favor… Bécquer no. Algo más…, no sé… Menos sentimental.

–Se puso el sol. Tras el breve crepúsculo vino tranquila y…
–¡Algo más objetivo!

–¡Es Galdós! –se escandalizó el ordenador–. Está bien… Algo más objetivo. a.: Primera letra del abecedario español…

–¡Lucy…!
–Perdóneme el señor, pero hoy no hay quien le entienda.

Don Alejandro dejó caer la cabeza entre las manos.

–Lo siento. No sé qué me pasa.

La máquina respetó su silencio. El hombre miraba al infinito, los ojos siempre abiertos, demasiado abiertos…

–Señor, ¿Cuánto tiempo hace que no llora?
–¿Qué? –levantó la cabeza, sorprendido– Pues… No lo sé… ¿Por qué me lo preguntas?

–Bécquer decía que era posible vivir sin reírse, ¡pero sin llorar alguna vez…!

Don Alejandro meditó el argumento en silencio. Cerró fuertemente los ojos y los volvió a abrir.

–¿Y tú?
Yo no puedo, señor. No tengo ojos.

–Es verdad. Lo siento. ¿Podrías seguir con Bécquer?

Si el ordenador hubiese sido una persona, habría sonreído.

–Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo;
¿a qué fingir el labio
risas que se desmienten con los ojos?

–Lucy, tienes una voz preciosa.

Si hubiese sido mujer, se habría sonrojado. Un sollozo hizo de introducción a la estrofa siguiente.

–¡Llora! No te avergüences
de confesar que me quisiste un poco.
¡Llora! Nadie nos mira!

Ya ves: soy un hombre… ¡y también lloro!

  1. One Response to “‘Conversaciones con una computadora’. María Lourdes García Trigo”

  2. By Chela on Jun 14, 2007 | Reply

    ¡No me extraña que la hayan premiado!, desborda imaginación y al mismo tiempo sensibilidad…

    Muy actual, ¿quien no ha dialogado con su ordenador?

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