Adolescente en casa
December 11th, 2007 | by Diego | Ya sabes que a los hijos les llega la edad de adolescente, la edad del pavo se dice, a edades cada vez más tempranas. Mi hija, Elisabeth, de 12 años - ya la conoces - ya se le va notando rasgos de preadolescente.
Mi mujer y yo, algo previsores, asistimos a un COEF (curso de orientación familiar). Para aprender de experiencias ajenas y orientarnos. La foto es una de las sesiones mejores del curso: El matrimonio.
La clave en todo esto de la educación de los hijos está en convivir, oirles y escucharles (que es algo muy distinto) sus preocupaciones, su día a día, que si su compañera de clase le ha dicho o lo otro, que si le duele el estomago y pierde el apetito, que si se pone una camisa de no sé que color que va a juego con esa faldita (guardada en su armario), que si la profesora de turno a la hora de salir a la pizarra le ha ridiculizado, que no que ha sido lo contrario padre - que no te enteras de ná. Niña, un poco de respeto. Que no, que te decía que la profesora lo que ha hecho es reforzarme delante de las compañeras. Ah, vale. En fin, que quieres que te diga. La verdad es cómo padre estoy perdido y soy un desastre.
Mi mujer, que para eso es intuitiva, inteligente y con una voluntad a prueba de bombas, es la que la educa de veras. Mi papel como padre se reduce a escuchar a Elisabeth y a dar ejemplo con mi conducta. ¡Fíjate qué complicado lo tengo! Es que me tengo que educar a mí mismo. ¿Cómo? Si, querido Diego, tú trabajo es en renunciar a muchas cosas que te gustaría hacer.
En fin. Esto es parte de mi historia o de la que está escrita en no sé que sitio. Un reto, ¡qué cierto!, pero bonito y que mola (como se dice ahora).
Cursos COEF 2007 / 2008

4 Responses to “Adolescente en casa”
By Alejandra Moreno on Dec 11, 2007 | Reply
Diego, te leo y me reconforto. Pienso. Mi padre (ya en el otro mundo) sonreía como tú ahora. Se sentía poco cosa, aún siendo grande. La humildad es el lugar donde yace el señorío.
Gracias millonarias,, sigue alegrándonos la vida
By carlos on Dec 12, 2007 | Reply
Lo malo de que nuestros hijos lleguen y pasen la adolescencia es que nuestras capacidades como padres se ven sometidas a las tensiones que se generan entre dos generaciones “antagónicas”.
Ellos quieren afirmar su personalidad y nosotros nos “enrocamos” en nuestra experiencia vital. Siempre ha sido así, creo.
Pero a la vez nos vamos mentalizando de cederles el testigo de su propio desarrollo a sabiendas de que tendrán suficiente inteligencia para enmendar nuestros errores como padres.
By a Alejandra Moreno on Dec 12, 2007 | Reply
Alejandra, hola. Tú padre, un ser maravilloso. Lo digo porque lo transmites a través de las palabras. Gracias por visitarme.
Saludos cordiales,
By a Carlos on Dec 12, 2007 | Reply
Carlos, amigo, me gusta cuando dices de cederles el testigo de su propio desarrollo. Y su inteligencia, natural e innata, nos enmenderá. Ojalá!!
Un abrazo y gracias,