Vivir sin eliminar a nadie
October 24th, 2008 | by admin |Vivir sin eliminar a nadie. El pasado 12 de octubre nació en Sevilla el primer bebé seleccionado para curar a su hermano, que sufre una enfermedad hereditaria. Mediante la técnica utilizada, el diagnóstico genético preimplantacional, los embriones obtenidos a través de la fecundación in vitro son examinados para seleccionar aquellos que no son portadores del factor genético que puede dar lugar al desarrollo de la enfermedad heredada. Entre los seleccionados, se implantan en el útero materno aquellos embriones que presentan el perfil de compatibilidad genético más adecuado con el hermano enfermo. Los demás son destruidos o congelados.
Este hecho, según se ha calificado, es un éxito y un progreso científico. Es verdad. Sin embargo, someter la vida humana a criterios de pura eficacia técnica supone reducir la dignidad de la persona a un mero valor de utilidad. Me refiero a que los hermanos a los que se las ha privado del derecho a nacer han sido desechados por no ser útiles desde la perspectiva técnica, violando así su dignidad y el respeto absoluto que toda persona merece en sí misma.
Por su parte, el hermano que finalmente ha nacido ha sido escogido por ser el más útil para una posible curación. Se ha conculcado su derecho a ser amado como un fin en sí mismo y a no ser tratado como medio instrumental de utilidad técnica.
Esta noticia es una alegría, según algunos medios, al poner el énfasis en la feliz noticia del nacimiento de un niño y en la posibilidad de la curación de una enfermedad de su hermano. Lo que no se ha dicho, se ha obviado intencionadamente, es que se han eliminado a aquellos embriones enfermos y eventualmente de aquellos que, estando sanos, no eran compatibles genéticamente. La realidad, la verdad, es que el nacimiento de una persona humana ha venido acompañada de la destrucción de otras, sus propios hermanos, a los que se les ha privado del derecho fundamental a la vida.
A esto lo llamo injusticia, un atentado a la vida. Aquí mi grito de protesta: Sí a la VIDA pero sin eliminar a nadie.
